Si los actos dicen más que mil palabras, entonces el Café Britt ha escrito su propio mini manifiesto sobre intolerancia, falta de respeto a los demás y doble moral. La empresa no sólo intentó impedir arbitrariamente la venta del Nº 170 de la revista Quehacer, prestigiosa publicación de investigación social, política y de educación y cultura, sino que después explicó su polémica decisión como un simple e infantil error de malinterpretación interno[1].
¿El motivo de ese despropósito? La publicación en la citada revista de una extensa entrevista al líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala, con portada y todo. Más allá de una interesantísima explicación teórica sobre el centro comercial y sus discursos[2], el incidente evidencia el alarmante nivel de censura predominante en la mentalidad empresarial peruana (los medios de comunicación también son parte de este grupo de empresarios). Claro, eso y que el Sr. Humala –al parecer- sigue despertando los miedos más cervales.
Según informó La República el viernes 2 de agosto[3], la empresa distribuidora Zeta (encargada de distribuir la revista Quehacer) informó a Desco –institución editora de Quehacer- que los ejemplares del número 170 de la revista dejados en consignación en el local del Café Britt ubicado en el aeropuerto Jorge Chávez, les fueron devueltos en su totalidad debido a “políticas de la empresa” y a que “por órdenes de gerencia no podían tener a la venta la edición actual”[4].
Y hay más. Abelardo Sánchez León, director de Quehacer, reveló en una entrevista a Perú 21[5] que “Ha llegado una nota de la distribuidora Zeta indicando que les han devuelto todas las revistas de ese punto de venta debido a que en la carátula aparece Ollanta Humala”. Queda claro que alguien dentro de la organización de Café Britt tuvo que dar esas explicaciones absurdas, por demás innecesarias, para que Zeta informara los motivos de la devolución a Desco, que denunció el hecho con cierta indignación. “Quehacer es una revista política, pero no sectaria" asegura Sánchez León.
Efecto boomerang
Estoy seguro que Sánchez León sabe que lo único sectario en este bochornoso incidente fue la medida de negarse a vender una revista con una portada en que Ollanta no aparece ridiculizado, a la usanza de Caretas. Pero esto no debería sorprender a nadie.
Como se recuerda, el caso emblemático del “miedo a Ollanta” se dio durante las elecciones presidenciales de 2006. Uno puede o no puede estar de acuerdo con el discurso manejado por el Partido Nacionalista, viejos de Humala incluidos, pero lo verdaderamente vergonzante fue la consigna de un solo puño que los medios de información esgrimieron contra todo aquello que representara un cambio en el modelo político económico en aquel Perú que nos dejaba Toledo. La función de los medios es informar, no crear ni demoler candidatos.
Hoy en día, y pese a lo livianitas de las críticas al Ejecutivo[6], tres de cada cuatro peruanos desaprueban la gestión del Sr. García. ¿Será suficiente el lobby de la comunicación para torpedear al próximo “extremista/perro del hortelano” que con toda seguridad llegará el 2011? O más importante, ¿es que es sostenible una situación de censura y de dogmatismo económico en el Perú? Los descontentos, pobres y excluidos del país dicen que no ante las encuestadoras.
Tal vez sea tiempo de repensar este apartheid político económico y aceptar que una democracia necesita de un pluralismo ideológico. O ¿es que las empresas quieren continuar esta torpe dicotomía que necesariamente contrapone los intereses empresariales con los intereses de la población en general? La mayoría del Perú es pobre, pero todos los votos valen por igual. En el 2011, el dogmatismo neoliberal le dará una explicación a su propio fracaso en las urnas.
[i] http://peru21.pe/impresa/noticia/niegan-censura-revista-quehacer/2008-08-03/220867
[ii] Ver “El shopping en contra” en el blog Zonadenoticicias. http://zonadenoticias.blogspot.com/2008/08/este-es-un-tema-que-en-cierto-sentido.html
[iii] http://www.larepublica.com.pe/content/view/235693/483/
[iv] Ídem.
[v] http://peru21.pe/impresa/noticia/sin-rodeos/2008-08-02/220778
[vi] Las críticas más ácidas siempre van dirigidas hacia el Poder Legislativo, mayotirariamente hacia los congresistas de oposición. Incluso “El Comercio” usa el término “otorongo” con una naturalidad asombrosa. De todos los congresistas puestos en entredicho en lo que va del segundo gobierno aprista por sus innumerables irregularidades, la muy chalequeada Tula Benites es la única miembro del PAP que ha sido “otorongueada” por la mayoría de medios de comunicación.
¿El motivo de ese despropósito? La publicación en la citada revista de una extensa entrevista al líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala, con portada y todo. Más allá de una interesantísima explicación teórica sobre el centro comercial y sus discursos[2], el incidente evidencia el alarmante nivel de censura predominante en la mentalidad empresarial peruana (los medios de comunicación también son parte de este grupo de empresarios). Claro, eso y que el Sr. Humala –al parecer- sigue despertando los miedos más cervales.
Según informó La República el viernes 2 de agosto[3], la empresa distribuidora Zeta (encargada de distribuir la revista Quehacer) informó a Desco –institución editora de Quehacer- que los ejemplares del número 170 de la revista dejados en consignación en el local del Café Britt ubicado en el aeropuerto Jorge Chávez, les fueron devueltos en su totalidad debido a “políticas de la empresa” y a que “por órdenes de gerencia no podían tener a la venta la edición actual”[4].
Y hay más. Abelardo Sánchez León, director de Quehacer, reveló en una entrevista a Perú 21[5] que “Ha llegado una nota de la distribuidora Zeta indicando que les han devuelto todas las revistas de ese punto de venta debido a que en la carátula aparece Ollanta Humala”. Queda claro que alguien dentro de la organización de Café Britt tuvo que dar esas explicaciones absurdas, por demás innecesarias, para que Zeta informara los motivos de la devolución a Desco, que denunció el hecho con cierta indignación. “Quehacer es una revista política, pero no sectaria" asegura Sánchez León.
Efecto boomerang
Estoy seguro que Sánchez León sabe que lo único sectario en este bochornoso incidente fue la medida de negarse a vender una revista con una portada en que Ollanta no aparece ridiculizado, a la usanza de Caretas. Pero esto no debería sorprender a nadie.
Como se recuerda, el caso emblemático del “miedo a Ollanta” se dio durante las elecciones presidenciales de 2006. Uno puede o no puede estar de acuerdo con el discurso manejado por el Partido Nacionalista, viejos de Humala incluidos, pero lo verdaderamente vergonzante fue la consigna de un solo puño que los medios de información esgrimieron contra todo aquello que representara un cambio en el modelo político económico en aquel Perú que nos dejaba Toledo. La función de los medios es informar, no crear ni demoler candidatos.
Hoy en día, y pese a lo livianitas de las críticas al Ejecutivo[6], tres de cada cuatro peruanos desaprueban la gestión del Sr. García. ¿Será suficiente el lobby de la comunicación para torpedear al próximo “extremista/perro del hortelano” que con toda seguridad llegará el 2011? O más importante, ¿es que es sostenible una situación de censura y de dogmatismo económico en el Perú? Los descontentos, pobres y excluidos del país dicen que no ante las encuestadoras.
Tal vez sea tiempo de repensar este apartheid político económico y aceptar que una democracia necesita de un pluralismo ideológico. O ¿es que las empresas quieren continuar esta torpe dicotomía que necesariamente contrapone los intereses empresariales con los intereses de la población en general? La mayoría del Perú es pobre, pero todos los votos valen por igual. En el 2011, el dogmatismo neoliberal le dará una explicación a su propio fracaso en las urnas.
[i] http://peru21.pe/impresa/noticia/niegan-censura-revista-quehacer/2008-08-03/220867
[ii] Ver “El shopping en contra” en el blog Zonadenoticicias. http://zonadenoticias.blogspot.com/2008/08/este-es-un-tema-que-en-cierto-sentido.html
[iii] http://www.larepublica.com.pe/content/view/235693/483/
[iv] Ídem.
[v] http://peru21.pe/impresa/noticia/sin-rodeos/2008-08-02/220778
[vi] Las críticas más ácidas siempre van dirigidas hacia el Poder Legislativo, mayotirariamente hacia los congresistas de oposición. Incluso “El Comercio” usa el término “otorongo” con una naturalidad asombrosa. De todos los congresistas puestos en entredicho en lo que va del segundo gobierno aprista por sus innumerables irregularidades, la muy chalequeada Tula Benites es la única miembro del PAP que ha sido “otorongueada” por la mayoría de medios de comunicación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario